Más de 600 millones de dólares robados a Venezuela por un esquema de lavado de dinero y corrupción.

Mientras Venezuela se hunde en la mayor miseria de su historia, el senador estadounidense Marco Rubio, hizo publico a través de su cuenta de twitter un esquema de fraude y lavado de dinero en el que se utilizaba a PDVSA y empresas pantalla que beneficiaban por lo menos a 12 chavistas, entre los que se encontraban tres hijos de del dictador Nicolás Maduro. (El Tribunal Supremo de Venezuela en el exilio condena al tirano Maduro a 18 años y 3 meses de prisión por corrupción)
Mediante esta práctica se habrían transferido más de 600 millones de dólares provenientes de PDVSA a una compañía pantalla con sede en Hong Kong controlada por “conspiradores venezolanos”.

De acuerdo con lo publicado por el senador, entre los empresarios involucrado en los hechos ilícitos están Raúl Gorrín y Francisco Convit quienes recibieron sumas millonarias de dólares, según publicó el senador en Twitter. (El chavismo culpa a las “lacras colombianas” de la escasez en Venezuela)

Rubio aseguró que parte del dinero recibido por Gorrín, 185 millones de dólares, fue enviado a Yosser Gavidia Flores, Walter Gavidia Flores y Yoswal Gavidia Flores, todos hijastros de Nicolás Maduro.
http://www.periodistadigital.com/america/politica/2018/09/14/mas-de-600-millones-de-dolares-robados-a-venezuela-por-un-esquema-de-lavado-de-dinero-y-corrupcion.shtml

porque los politicos no se quieren suicidar, cuanto cobran los politicos por asesinar a los ciudadanos

La cantidad de suicidios es dos veces superior al número de fallecidos en accidentes de tráfico

El Instituto Nacional de Estadística ha elaborado una encuesta en la que recoge las principales causas de muerte en España. Con 3.910 fallecidos en 2014, el suicidio sigue siendo la primera causa externa de muerte, llegando a duplicar a los muertos por accidente de tráfico. Le siguen los fallecimientos por caídas accidentales que provocaron la muerte de 2.749 personas.
El suicidio sigue siendo la primera causa externa de muerte, y con 3.910 fallecidos en 2014, casi 11 al día, duplica a los muertos por accidente de tráfico. En total, en 2014, 14.903 personas murieron por causas externas -suicidios, caídas accidentales, accidentes de tráfico y ahogamiento-, de las que 9.388 eran hombres y 5.515 mujeres, lo que supuso un incremento del 1,5%.

Tras los suicidios, que crecieron un 1% en un año, están las caídas accidentales, que provocaron la muerte de 2.749 personas, y el ahogamiento, sumersión y sofocación, que se cobraron la vida de 2.370, cifras superiores a los muertos por accidente de tráfico que sumaron 1.873 (1.429 hombres y 444 mujeres).

Estos datos forman parte de la encuesta ‘Defunciones según la causa de muerte’ que elabora el Instituto Nacional de Estadística y en la que también llama la atención que las demencias causen la muerte de 17.883 personas y el alzhéimer acabe con la vida 14.022. Estas enfermedades ya suponen la cuarta y la séptima causa de muerte más habituales en España y en ambas destaca la sobremortalidad femenina ya que de cada 10 fallecidos, siete son mujeres.

En 2014 se produjeron en España 395.830 defunciones, 5.411 más que en el año anterior (1,4%), de las que 201.571 fueron hombres (un 0,9% más) y 194.259, mujeres (1,9% más). De modo que la tasa bruta de mortalidad se situó en 852,1 fallecidos por cada 100.000 habitantes, un 1,7% más que en 2013.

La mayoría de las defunciones (380.927, el 96,2%) fueron por causas naturales (enfermedades). Y las principales causas fueron las enfermedades del sistema circulatorio (con 117.393 muertes), los tumores (110.278) y las enfermedades del sistema respiratorio (43.841).

El INE ha destacado que, respecto al año anterior, las muertes por enfermedades del sistema respiratorio son las únicas que aumentan, un 3%. Existen diferencias por sexo, de modo que los tumores fueron la primera causa de muerte en los hombres (294,6 fallecidos por cada 100.000) y la segunda en mujeres (con 182,1).

Mientras que las enfermedades del sistema circulatorio fueron la primera causa de mortalidad entre ellas (270,2 muertes por cada 100.000) y la segunda entre ellos (234,6). Por edad, la principal causa entre los niños menores de un año fueron las afecciones perinatales y las malformaciones congénitas (82,1% del total de fallecidos de este grupo).

https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/casos-suicidios-duplican-numero-fallecidos-accidente-trafico_20160330572c8ae04beb28ff5365201f.html

porque no buscan como solucionar el problema en vez de crear otro

Los datos de los suicidios en España: En 2016 acabaron con su vida diez personas al día

Por primera vez en la historia de nuestro país, una ministra de Sanidad ha dado datos sobre los suicidios. En 2016, 3.569 personas acabaron con su vida, 2.662 eran hombres y 907, mujeres. Es decir, se suicidaron diez personas al día, lo que supone el doble de las muertes que se producen en accidentes de tráfico. Esta es, además, la principal causa de muerte prevenible entre los diez y 14 años.

https://www.lasexta.com/programas/mas-vale-tarde/noticias/los-datos-de-los-suicidios-en-espana-en-2016-acabaron-con-su-vida-10-personas-al-dia_201807125b478b0c0cf2cde306aa919b.html

El rector de la universidad publica es mateo

La Universitat Rey Juan Carlos I (URJC) fa temps que és notícia, però no pas per la qualitat acadèmica. Aquests darrers mesos, ha estat esquitxada per haver fet un tracte de favor a polítics del PP i el PSOE. El màster de Cristina Cifuentes, ex-presidenta de la Comunitat de Madrid, destapà l’escàndol. Després s’han publicat irregularitats similars en els màsters de Pablo Casado, actual president del PP i pendent de ser encausat pel Tribunal Suprem espanyol; i Carmen Montón, que ahir va dimitir com a ministra de Sanitat del govern de Pedro Sánchez.

Totes les irregularitats van passar quan el recotr de la universitat era Pedro González-Trevijano (2002-2013). Llicenciat i doctor en dret, González-Trevijano sempre ha tingut un vincle ideològic fort amb el PP. De fet, va abandonar la universitat perquè el partit el va col·locar com a magistrat al Tribunal Constitucional espanyol. Cinc anys després, el seu nom ha sonat unes quantes vegades per a ser el nou president del tribunal.

 

Però els màsters no són pas les úniques taques en el seu expedient com a rector. El 2009 es va presentar per obtenir un tercer mandat com a rector, tot i que els estatuts de la URJC no ho permetien. El seu rival, David Ríos Insúa, el va denunciar al Tribunal Superior de Justícia de Madrid. En uns àudios publicats per eldiario.es, González-Trevijano dóna instruccions a la seva mà dreta, Javier Ramos –rector actual de la universitat–, perquè suborni Ríos Insúa i retiri la demanda.

‘Tu em retires el contenciós perquè m’he presentat a la tercera reelecció com a rector i jo a canvi… Què vols? Diners, professors, departaments, espais?’, se sent com diu a l’actual magistrat del TC. El 2011, el tribunal madrileny va acabar donant la raó a Ríos Insúa, però més tard el TC va anul·lar la sentència. El Constitucional considerava que s’havia fet una interpretació retroactiva del reglament: aprovat, ves per on, per l’equip de González-Trevijano.

Més enllà del seu nomenament com a magistrat del TC, González-Trevijano sempre ha estat molt ben connectat amb el PP. Durant la seva època de rector, a la URJC van entrar-hi a treballar nombroses familiars de dirigents del partit. Per exemple, Isabel Ruiz-Gallardón García de la Rasilla, cosina de l’ex-ministre de Justícia; Margarita Cifuentes Cuencas, germana de l’ex-presidenta madrilenya; i Isabel Mayor Bastida, neboda de l’ex-ministre d’Interior Jaime Mayor Oreja.

 

Vicent Partal
Director de VilaWeb

https://www.vilaweb.cat/noticies/el-rector-dels-masters-de-cifuentes-monton-i-casado-ara-es-magistrat-del-tc/

pasaria que les pagarian a los de bellas artes por pegarle fuego a las obras

Lorena G. Maldonado @lorenagm7

Sucedió en 1891: las llamas masticaban las salas y Las Meninas se hicieron ceniza. Cayeron las obras de Velázquez, de Murillo y de Ribera. Los ciudadanos de Madrid salían de sus casas como almas llevadas por el diablo para ir a socorrer a su Museo del Prado. El ministro de Fomento se plantó en el lugar de la catástrofe rodeado por un grupo de soldados de artillería. Ardía El Prado y “España estaba de luto”, como anunciaba el periodista Mariano de Cavia en su noticia exclusiva en El Liberal, tan exclusiva que era falsa. Decía el reportero que la desgracia le había asaltado a las dos de la madrugada.

En ese momento, los trabajadores del museo vivía en los sótanos del recinto, a pesar de que no estaba permitido, aumentando los riesgos de incendio. “Un brasero mal apagado, un fogón mal extinguido, un caldo que hubo que hacer a media noche, una colilla indiscreta… y ¡adiós, Pasmo de Sicilia!, ¡adiós, cuadro de Las lanzas!”, escribía De Cavia, consternado, como un Orson Welles prematuro. Su intención, no obstante, no era lúdica, sino reivindicativa: quería colocar en el centro del debate social las malas condiciones de seguridad y prevención que entonces tenía El Prado. Y lo consiguió: todos respiraron aliviados cuando llegaron a las puertas de la pinacoteca y vieron que andaba, aún, impoluta, compacta, llena de valor, memoria y belleza. “Hemos inventado una catástrofe… para evitarla”, escribía al día siguiente De Cavia, desdiciéndose en la performance.
De Gavia retractándose.

De Gavia retractándose.

El incendio que ha devorado el Museo Nacional de Río de Janeiro -arrasando con más de 20 millones de piezas de diferentes periodos de la Historia, entre ellos el esqueleto de la “primera americana”- ha traído al presente esta angustia vieja: ¿qué hay más irrecuperable que el arte y el patrimonio, qué hay más irreproducible? Asegura el ministro de Cultura de Brasil, Sérgio Sá Leitao, que esta tragedia es “lamentable” y “consecuencia de años de negligencia”: “Que eso sirva de alerta para que tragedias como esa no se repitan en otros museos y otras instituciones”, ha aseverado.
¿Puede quemarse El Prado?

En 1891, antes de la intervención de De Cavia, el Museo del Prado ya había sufrido dos incendios menores que fueron rápidamente extinguidos. ¿Podría esta situación volver a repetirse en 2018? El experto José Ignacio Olmos -Director de Seguridad y profesor acreditado en Seguridad Privada por el Ministerio del Interior-, que imparte un curso en el INISEG llamado “Gestión de la Seguridad en Museos, exposiciones y patrimonio histórico”, cuenta a este periódico que aunque en el caso de Río de Janeiro aún se desconocen las causas del incendio, “parece que había problemas en cuanto a presupuesto, mantenimiento y prevención”.

Acaba empalado en una valla al salir desnudo de una fiesta Acaba empalado en una valla al salir desnudo de una fiesta M.C. En la Jungla. Un hombre ha tenido que ser rescatado después de clavarse uno de los picos de una valla en plena borrachera cuando salió desnudo de una fiesta.

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“Al menos ha sucedido a museo cerrado. A museo abierto sería muy complicado, y más con las características de los visitantes de El Prado. Hay mucho aforo y gente muy diversa (discapacitados, personas en sillas de ruedas, colegios de niños, excursiones de ancianos, extranjeros que no hablan el idioma…). Todo eso complicaría la evacuación, por eso hay que estar muy preparado con la cuestión de la prevención y los simulacros”.
Museo del Prado. EFE.

Museo del Prado. EFE.

Señala que, aunque obviamente existe una normativa regulatoria, “siempre es fundamental plantearte cuáles son tus necesidades”: “Por ejemplo, la estrategia cambia cuando en el museo tienes obra pictórica u obras peculiares, como tapices o archivos de Biblioteca. Ahí cada vez se complica más la prevención. Tienes que contar con agentes extintores que no dañen esas obras, no te puedes liar a soltar agua sin más”, recuerda.
Simulacros y presupuestos

Olmos entiende que la posibilidad de que suceda en El Prado “es más remota” que en Río de Janeiro. A pesar de todos los cuidados que ya se tienen, apostilla que “España no tiene una gran cultura de la seguridad”, por lo que sería necesario apostar siempre por un “mayor presupuesto”: “Cuando no pasa nada, nadie se acuerda de la seguridad, pero cuando pasa algo, todo el mundo la menta y la critica. Nunca viene mal más presupuesto y más mentalización. Mejorar en formación a los trabajadores, a los empleados, a los clientes… por ejemplo, es complicado trabajar los simulacros con clientes, con personas externas. Tienes que encaminar la situación a lo peor que se te pueda presentar, que es un incendio con el museo lleno. Aquí, por ejemplo, si tienes en cuenta todos los museos que dependen del Estado, que son más de 150… sólo hay una persona encargada de su seguridad, y es Sonsoles Navas [jefa de Seguridad de Museos Estatales]. Eso en cuanto a recursos es muy limitado”.

Deberíamos aprender, sostiene, de los países nórdicos o de EEUU, donde “en cualquier edificio entras y te dan un plano con indicaciones sobre cómo actuar en situaciones de emergencia, pero aquí se hace en sitios contados”: “En España vamos aprendiendo a base de golpes. Aquí tuvimos el incendio en el Hotel Corona de Aragón, que fue un atentado; tuvimos un Madrid Arena… y a raíz de esas vamos actuando, pero a veces, la legislación no es suficiente y tenemos que ir más allá”.

https://www.elespanol.com/cultura/patrimonio/20180904/pasaria-museo-prado-arde-sucedio/335217468_0.html

Niños genéticamente modificados”: Las monstruosas deformaciones infantiles causadas por los agroquímicos en Argentina

Por Dr. Mercola / mercola.com

El impactante documental “Genetically Modified Children” revela los horrores de décadas de prácticas agrícolas intensivas en productos químicos en Argentina, donde la mayoría de los cultivos son transgénicos (GM) y rociados de forma cotidiana con agroquímicos peligrosos.

Además, muestra el control absoluto que ejercen las grandes empresas de semillas y sustancias químicas, y las tabacaleras como Philip Morris sobre los agricultores afectados por la pobreza, desesperados por ganar un sustento para vivir.

El documental, producido por Juliette Igier y Stephanie Lebrun, demuestra los efectos devastadores que el sector agrícola ha generado en la salud de los niños de esta región,1 ya que cada vez hay un mayor número de nacimientos con monstruosas deformidades físicas. Algunos de los casos son tan graves que, sin una intervención médica, podría resultar en la muerte de los niños antes de los 5 años de edad.

Este filme comienza cuando el equipo viaja desde el norte de Argentina, en la provincia de Misiones, hasta la frontera brasileña, una región agrícola que fue una de las primeras del país en comenzar a cultivar transgénicos (GMOs) a mediados de los años 90.

En este aparece Ricardo Rivero, jefe regional de la compañía local de electricidad; quien supo que, la razón por la cual las familias no pueden pagar sus cuentas es porque a menudo tienen un niño enfermo o discapacitado, y no reciben asistencia del gobierno argentino.

El documental los presenta cuando visitan la humilde casa de un productor de tabaco, donde conocen a Lucas Texeira, un niño de 5 años de edad con una enfermedad genética de la piel incurable. La familia cree que fue causada por la exposición de la madre al herbicida Roundup de Monsanto al inicio de su gestación, quien indicó que nadie le informó que era tóxico.

La mutación genética que causó el padecimiento de su hijo lo dejó sin poros en su piel, lo que significa que no transpira. El calor de su cuerpo permanece dentro, lo cual le provoca picazón intensa y dolorosa, así como frecuentes ataques de llanto. El Sr. Texeira expresa su tristeza por la enfermedad de Lucas, así como su temor de tener otro hijo con una malformación similar.
Los agroquímicos incrementan los defectos congénitos y deformidades en niños argentinos

Al igual que muchas familias en las zonas rurales de Argentina, durante años, la familia Texeira ha cultivado tabaco transgénico en sus tierras, con un sin número de diversos agroquímicos necesarios para producir un cultivo que sea certificado por Philip Morris, una multinacional estadounidense que fabrica cigarrillos y tabaco (que es una división de Altria Company, desde 2003).

Philip Morris le proporciona a los agricultores semillas de tabaco burley transgénico para el fabricante de cigarrillos de tabaco light. Cada año, los agricultores argentinos se ven obligados a utilizar más de 100 sustancias químicas diferentes para desarrollar un cultivo de tabaco de aspecto perfecto–si esperan obtener beneficios monetarios.

La familia Texeira no es la excepción. Durante más de una década, han tratado sus cultivos de tabaco con glifosato y otros agroquímicos–sin ningún tipo de protección. Sin embargo, después de observar un incremento en los defectos de nacimiento entre los niños de la comunidad, incluso en su propio hijo, comenzaron a temer por su seguridad y se mudaron de sus tierras de cultivo, lejos de los productos químicos tóxicos.

“No es fácil, pero uno tiene que vivir la vida como es”, dijo el Sr. Texeira. “Gracias a Dios, el problema de Lucas solo es en su piel. Él está sano y puede comer casi cualquier cosa”. Lucas es un milagro, indica el narrador del documental. En esta región, hay una cantidad desproporcionada de niños que nacen con deformidades.

En Argentina, cada año se aplican 300 millones de litros de glifosato en los campos de cultivo

Los cultivos transgénicos empezaron a desarrollarse por primera vez en el país en la provincia Misiones en Argentina, después de que el gobierno autorizó su uso desde 1996, una decisión basada únicamente en estudios realizados por Monsanto y sin investigaciones que lo contradijeran.

Durante más de dos décadas, la tierra fue rociada con glifosato y otros agroquímicos, que contaminaron el suelo y agua de la región. Para 2013, más de 24 millones de hectáreas (59.3 millones de acres)2 de transgénicos fueron cultivadas en Argentina, incluyendo la soya, maíz, algodón y tabaco.

La acumulación de evidencia científica que relaciona el incremento del número de abortos espontáneos, defectos congénitos y cáncer por los transgénicos y agroquímicos no disuadió al gobierno argentino de subsidiar los cultivos transgénicos. Tal vez, en parte esa decisión se deba al 35 % de los impuestos que Argentina recibe de las exportaciones de soya transgénica.

A pesar de los peligros, nadie les advirtió a los productores de tabaco sobre los riesgos. De hecho, fue todo lo contrario. Los agricultores en la provincia de Misiones fueron bombardeados con diversas formas de publicidad, incluyendo comerciales de empresas químicas que insistían en que los agroquímicos eran la clave de la prosperidad.

Los anuncios televisivos promocionaban los beneficios del herbicida Roundup de Monsanto, incluyendo su capacidad para acabar con todo, excepto los transgénicos; y en efecto, el marketing funcionó. Hoy en día, en Argentina se vierten más de 300 millones de litros (79.2 millones de galones) de glifosato cada año en más de 28 millones de hectáreas (69.1 millones de acres) de campos de cultivo.3

Deserción total

El documental muestra cuando el equipo visitó la casa de otro niño enfermo. Lucas Krauss nació con microcefalia congénita, sufre de epilepsia, retraso en el desarrollo motor y mental, atrofia muscular múltiple y muchas otras patologías relacionadas.

El primer médico que consultó la familia dijo que el padecimiento de su hijo se debía a la falta de oxígeno; sin embargo, el neurólogo tuvo una opinión diferente. Al principio, estuvo de acuerdo y dijo que era debido a la falta de oxígeno.

No obstante, cuando lo presionaron más, admitió que la falta de oxígeno no era la única causa, pero se negó a decir lo que creía que era la verdadera causa de la enfermedad de Lucas. Ni siquiera le realizaron exámenes médicos, dijo la madre del niño.

La familia entiende que el padecimiento de Lucas, al igual que muchos otros en la comunidad, probablemente esté vinculado a los agroquímicos utilizados para cultivar el tabaco. Pero la familia no puede abandonar su negocio porque es la principal fuente de ingresos en su área, y lo más importante, es el único sector que brinda seguro social a sus trabajadores.

Sin la ayuda financiera de la industria tabacalera, el padre teme que no pueda atender a su hijo con necesidades especiales.

“Toda la familia se siente discriminada porque al parecer la sociedad no quiere aceptar su realidad“, indicó Rivero. “Sus padres no piden nada para ellos, ni tampoco solicitan algo fuera de lo común. El problema es que las partes responsables–el estado es el responsable de los problemas de estos niños-no se han hecho cargo y hay una deserción total“.

En 2010, la situación empezó a cambiar. Un grupo de abogados de los Estados Unidos viajó a Misiones para visitar a las familias con niños gravemente discapacitados. Uno de sus destinos incluía la casa de William Núñez, de 17 años de edad, que nació con una grave discapacidad.

No puede hablar ni caminar, y tiene que ser alimentado a través de un tubo de alimentación directo a su estómago. La familia no ha recibido ayuda del gobierno para el tratamiento médico que William requiere; en cambio, han aprendido por sí solos cómo cuidar a su hijo discapacitado.

Ignorancia y explotación

La familia Núñez indica que fueron visitados por abogados de los Estados Unidos, de cuatro a cinco veces en un período de seis meses, así como también por algunos médicos de México y los Estados Unidos. A la familia Núñez se le dijo que no tenían la culpa de usar agroquímicos y que se les podía otorgar hasta US$ 3 millones–en el caso de William.

Los abogados le solicitaron a la familia que firmara un contrato con el compromiso de no discutir su caso con nadie. Y hasta ahora, habían respetado el contrato. Pero no han tenido noticias de los abogados en más de cuatro años y no quieren permanecer callados por más tiempo.

Posteriormente, el documental presenta a un hombre llamado Emilio, hijo de un productor de tabaco que ha creado un sindicato independiente para lidiar con las dos empresas tabacaleras de la región, que a menudo apoyan a las grandes tabacaleras.

El cultivo de tabaco es un trabajo arduo, señaló Emilio, y agregó que las personas sufren mucho porque trabajan todo el año y el incentivo financiero no es muy bueno. Emilio describe a la industria del tabaco en San Jacinto, Argentina, como un sistema de esclavitud, encapsulado por la ignorancia y explotación.

El equipo de filmación visitó un almacén donde todos los productores de tabaco de la región acuden a vender su producto. La cosecha de tabaco de los agricultores es transportada hasta allí al final del ciclo de cultivo, que incluye la siembra, tratamiento, cosecha, secado y clasificación.

Este es el único lugar donde pueden vender su producto, indicó Emilio. El equipo de filmación estuvo ahí el día en que los productores supieron cuánto valdría su trabajo de todo el año.

“Es el momento cuando uno se siente feliz o se enoja, porque si todo sale bien, sabrá que podrá comprar lo que necesita o soñó cuando se esforzaba por lograrlo. Entonces, ahí es cuando lo sabe“, señaló Emilio.

El cultivo debe cumplir con los estrictos estándares establecidos por la cooperativa, que inspecciona cada paquete con rapidez. Examinan la textura, anchura y color de las hojas. El tabaco en su estado natural nunca pasaría la prueba–solo utilizar los agroquímicos podría garantizar un buen resultado.

Las grandes tabacaleras dominan la industria

En el documental aparece la entrevista de uno de los agricultores sobre su sentir acerca de sus ganancias. Indica que recibió $ 11 575 pesos mexicanos (o aproximadamente $ 610 dólares estadounidenses) por 975 kilos de tabaco. Eso es alrededor de $ 3.50 dólares estadounidenses por libra de tabaco. Es un precio bajo, señala. “Para mí, es como un robo. Es injusto”.

Los productores señalan que sus ingresos fueron especialmente bajos este año como resultado de los costosos insumos químicos que fueron obligados a utilizar. Las empresas químicas los cobran en dólares estadounidenses, pero pagan en pesos, indica un agricultor frustrado, y agrega que no tiene la manera de abandonar su negocio porque no puede arriesgarse a perder su seguro social.

Las grandes tabacaleras dominan la industria en San Jacinto, Argentina, de tal manera que las empresas como Philip Morris han cambiado por completo el cultivo del tabaco. Hoy en día, los agricultores se encuentran esclavizados por las empresas que producen y venden los agroquímicos necesarios para desarrollar un cultivo que pueda ser certificado por Philip Morris.

El equipo de filmación logró capturar imágenes dentro de un almacén donde los agricultores acuden a comprar pesticidas. Ahí, había estantes altos con herbicidas, fungicidas e insecticidas alineados en las paredes–y todo era manipulado con las manos sin guantes.

Entre los insecticidas había un producto químico fabricado por Bayer llamado Confidor, que contiene los insecticidas clotianidina, imidacloprid, tiametoxam y methiocarb,4 que a excepción de methiocarb, pertenecen a una clase de pesticidas para matar abejas, conocidos como neonicotinoides, y que hace poco tiempo fueron prohibidos en todos los cultivos que se producen al aire libre en Europa.5

Tóxico: Una palabra constante en Argentina

Antes de abandonar la región, el equipo de filmación hizo una última parada para visitar a Raul Gómez, de 50 años de edad, quien ha creado una lista de todas las sustancias químicas que ha tenido que manipular en las últimas dos décadas, ahora la mayoría están prohibidas debido a su toxicidad.

A Gómez le preocupa tener almacenadas tales sustancias químicas en su propiedad, ya que muchas son demasiado peligrosas para poder eliminarlas.

Según comenta, se le había dicho que alguien vendría para llevárselas, pero nadie acudió, por lo que construyó chozas para almacenarlas. Gomez indica que cree que definitivamente fue un conejillo de indias porque se vio obligado a trabajar con sustancias tóxicas muy peligrosas sin tener conocimiento de las implicaciones para la salud de su familia.

Tanto él como otros agricultores señalan que la pregunta no es si se enfermarán, sino cuándo ocurrirá. Todos en esta región tienen sustancias tóxicas presentes en sus cuerpos, indica, y aunque ahora no lo siente, en algunos años sí lo hará. “Así es como sucede. Las consecuencias ocurren después”.

Luego, el equipo de filmación viajó a Posadas, la capital de la provincia de Misiones, donde los médicos consideraron una hipótesis aterradora; es decir que, la exposición a los agroquímicos en realidad podría modificar el genoma humano.

Se entrevistaron con el Dr. Hugo Gomez Demaio, de 73 años de edad, jefe del servicio de neurocirugía del Hospital Pediátrico de Posadas, y el Dr. Mario Barrera, neurocirujano de la Facultad de Medicina del Nordeste (ambas instituciones se encuentran en Buenos Aires). Los médicos están dedicados a destacar y tratar la relación entre la exposición al glifosato y otros agroquímicos con los defectos congénitos causados por el daño en el ADN.

Con los años, Demaio ha sido testigo de un número de niños cada vez mayor que padece malformaciones. “Ya no son solo observaciones empíricas, sino una estadística ineludible que ha elaborado con su sucesor, el Dr. Barrera”, indicó el narrador del documental.

El 100 % de estos niños con deformidades graves podría morir antes de los 5 años de edad si no se les realiza una intervención médica, señaló Demaio.

El documental presenta a dos niñas que padecen hidrocefalia, un padecimiento relacionado con una anomalía que afecta al cromosoma X. La hidrocefalia es la acumulación de fluidos en las profundidades del cerebro.

El exceso de líquidos presiona el cerebro y daña el tejido cerebral. Los síntomas de la hidrocefalia incluyen una cabeza inusualmente grande, aumento rápido en el tamaño de la cabeza y un área abultada en la parte superior.6

‘Ellos obtienen el dinero y nosotros las enfermedades’

Las madres de las dos niñas con hidrocefalia dijeron que estuvieron expuestas a agroquímicos, pero de forma indirecta.

Aunque los productos agroquímicos no fueron almacenados en su hogar, indicaron que estuvieron expuestas a ellos por medio de la ropa contaminada de los miembros de la familia que cultivan tabaco. Las mujeres lavan la ropa de los hombres en un arroyo cercano, que también sirve como fuente de agua potable.

Demaio indica que la exposición a agroquímicos podría causar daño genético que puede transmitirse a la descendencia de una persona y causar una modificación en la herencia genética. Barrera explica:

“Aun si todo el entorno local está contaminado, no significa que todos los niños se enfermarán”. Pero, cuando el padre está expuesto a herbicidas, son absorbidos por su cuerpo, pueden alterar el ADN y luego pasar esa mutación genética a sus hijos“.

Al principio, Demaio y Barrera trabajaron solos, pero pronto otros médicos que habían hecho observaciones similares empezaron a colaborar en su investigación. En 2009, publicaron resultados que demostraban que los abortos espontáneos y defectos congénitos entre los recién nacidos eran seis veces más altos que lo normal, y el cáncer en niños pequeños era cinco veces más común que en cualquier otro lugar.7

Los médicos señalaron que los agroquímicos pasaban de las madres a sus hijos y causaban daños en los primeros 28 días de embarazo, lo que generaba monstruosas deformidades que son difíciles de solucionar.

La expresión más común es mielomeningocele,8 un defecto de nacimiento en la columna vertebral y médula espinal. Es la lesión más grave del sistema nervioso central con la que una persona podría vivir.

Demaio indicó que el gobierno argentino se ha negado a escucharlo, por lo que ha dedicado su tiempo a educar a los jóvenes en las universidades, muchos han crecido en familias que cultivan tabaco y cerca de pesticidas, pero saben muy poco sobre estos químicos.

Les dijeron que los agroquímicos eran seguros y necesarios para alimentar a las personas. “Ellos obtienen el dinero y nosotros las enfermedades”, expresó Demaio, en referencia a las empresas químicas y las ganancias que han obtenido de agricultores desprevenidos, forzados a depender de sustancias químicas.

David contra Goliath: Una batalla con grandes desventajas

El equipo de filmación visitó la oficina en Buenos Aires de los abogados que visitaron a las familias hace cuatro años, quienes nunca hicieron el seguimiento posterior. Allí no estaban muy bien informados sobre el caso, por lo que el equipo de filmación visitó la oficina en Nueva York donde los abogados habían trabajado en el archivo hace años.

Hablaron con Steven J. Phillips de la oficina LLP de Phillips & Paolicelli, que se especializa en defender a los niños de los productos tóxicos. Phillips indicó creer que tenía un caso bien sustentado contra Monsanto y Philip Morris. Monsanto diseñó y vendió glifosato a personas en Sudamérica bajo condiciones en las que sabía que habría mujeres embarazadas mezclando las sustancias químicas.