Diez puentes se han desplomado en Italia en los últimos cinco años

La historia reciente de los puentes en las carreteras italianas está plagada de derrumbes y de víctimas. El Gobierno de coalición acusa de la catástrofe del viaducto Morandi de Génova a la incuria del pasado y la falta de mantenimiento. «Es intolerable que una tragedia de estas dimensiones se produzca en un país como Italia en el año 2018; esto no puede suceder en un país desarrollado», manifestó ayer el subsecretario de Infraestructuras, el genovés Edoardo Rixi, miembro de la Liga Norte, que puso el dedo en la llaga: «Alguno decía que se trataba de una tragedia anunciada». Precisamente, el ministro de Infraestructuras, Danilo Toninelli, del Movimiento 5 Estrellas, habla claramente de «escaso mantenimiento del viaducto» y de las infraestructuras en general.

La polémica está servida, porque, desgraciadamente, han sido varios los puentes que se han derrumbado en Italia en los últimos años, unas infraestructuras construidas en la misma época que el de Génova, en la década de los 60. Concretamente, diez puentes se derrumbaron en los últimos cinco años, en casi todos los casos con víctimas mortales.

Las causas fundamentales de los desastres estuvieron en que las construcciones eran viejas, la estructura de hormigón terminó por corroerse, fue insuficiente la inversión para su mantenimiento y no se sustituyeron estructuras obsoletas. Sin olvidar que muchas de estas construcciones se realizaron con la idea de «ahorrar» en tiempo y dinero, lo que terminó por debilitar y deteriorar antes de tiempo los puentes.

Hoy nadie duda de que el derrumbe de Génova se ha debido a causas estructurales. Actualmente, en el puente Morandi se realizaban algunos trabajos de mantenimiento. Estaba considerado una obra maestra de la ingeniería, pero nunca lo creyó el ingeniero Antonio Brencich, profesor de Construcciones de cemento armado en la Universidad de Génova: «En absoluto se trata de una obra maestra, sino de un fracaso de la ingeniería». Esta declaración la hacía a un canal de televisión en mayo de 2016, reflexión similar a la que poco después se publicaba en «Ingegneri.Info»: «La estructura ha presentado desde el inicio -se leía- diversos aspectos problemáticos, además del aumento de costes de construcción preventivos». En efecto, a lo largo de los años ha necesitado actuaciones extraordinarias, entre ellos la sustitución de los cables de suspensión a finales de los años 80 y principios de los 90.

«Tuvo que ser sustituido»

Ayer, el propio Brencich afirmaba que no había dicho nada extraordinario entonces: «Me limité a dar argumentos a lo que en Génova muchos, expertos y profanos, sostenían desde hace tiempo, es decir, que el puente Morandi tenía que ser sustituido y reconstruido».

Algunos especialistas señalan que se emplearon materiales no adecuados que terminaron por corroer la estructura de cemento armado. Pero el ingeniero Brenchich, que conoce muy bien el puente Morandi, explica así el derrumbe: «No se ha producido simplemente por el desgaste del cemento armado, el material que se utilizó para construirlo. El cemento armado puede durar siglos. El problema es que el puente tenía evidentes problemas de deterioro. En el puente Morandi se realizaron en los años 90 una cantidad enorme de trabajos. Se colocaron nuevos cables de acero, lo que era índice que se había producido una corrosión muy rápida en la estructura original».

https://www.abc.es/internacional/abci-diez-puentes-desplomado-italia-ultimos-cinco-anos-201808142109_noticia.html

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