infraestructuras de españa mal hechas

Nueve expertos de diversas universidades españolas -Joan Romero (Universitat de València), Dolores Brandis (Universidad Complutense de Madrid), Carmen Delgado (Universidad de Cantabria), José-León García Rodríguez (Universidad de la Laguna), María Luisa Gómez Romero (Universidad de Málaga), Jorge Olcina (Universidad de Alicante), Onofre Rullán (Universitat de les Illes Balears), José Fernando Vera-Rebollo (Universidad de Alicante) y Joan Vicente Rufí (Universitat de Girona)- han publicado el informe ‘Aproximación a la Geografía del despilfarro en España: balance de las últimas dos décadas’ en el Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles.

Este documento pretende servir como una “primera aproximación” a la dimensión del despilfarro de recursos públicos en infraestructuras desde 1995 hasta la actualidad. “Despilfarro significa estrictamente falta de eficiencia”, definen al asegurar que todo despilfarro público implica ineficiencias y sobrecostes, aunque puntualizan que hay que distinguir entre despilfarro y corrupción: “toda corrupción implica despilfarro pero no todo el despilfarro público es corrupción”.

Así, se han analizado la inversión y los sobrecostes -con cantidades comprometidas superiores a los 10 millones de euros)- en infraestructuras “innecesarias” del Gobierno central (ferrocarriles, autopistas y autovías, puertos y aeropuertos, desaladoras…) y las “infraestructuras, proyectos, eventos e inversiones fallidas, vacías o infrautilizadas” acometidas por las administraciones autonómicas y locales (centros educativos, hospitales, equipamientos culturales o científicos, parques y ciudades temáticas o inversiones para acoger grandes eventos…), incluidas aquellas cofinanciados por la Unión Europeos. Según explican, aunque el despilfarro, como tal, “no se considera delito”, sí que merece atención por su dimensión “(geo)política, económica, social, territorial y medioambiental”.

En las dos últimas décadas calculan que las administraciones públicas han comprometido más de 81.000 millones de euros en infraestructuras innecesarias, abandonadas, infrautilizadas o mal programadas, “una cantidad que puede superar los 97.000 millones en un futuro próximo si se suman las obligaciones ya adquiridas”. Estas cantidades son, a juicio de los expertos, “inferiores a las cantidades realmente malgastadas” porque solo se han seleccionado determinadas áreas; porque no se incluyen todos los “proyectos fallidos e inútiles” con presupuesto inferior a los 10 millones de euros, y porque hay compromisos de gasto público en “actuaciones innecesarias o con sobrecostes elevados, ya acabadas, que suponen en torno a 20.000 millones de euros adicionales en los próximos años”.

El estudio considera que en el periodo 1985-1995 se “dilapidó” el equivalente al 5% del Producto Interior Bruto (PIB) español, mientras que en el periodo del boom económico o “década dorada” (1996-2007) esta cifra se disparó hasta el 20% del PIB. “No es posible determinar con exactitud el montante preciso de esta cantidad que es atribuible directamente a la corrupción”, apuntan. Por lo que respecta a la “ineficiencia y despilfarro”, desde el inicio de la cisis económica hasta ahora, las cifran en un 3% del PIB.

De estos cerca de 81.000 millones comprometidos “de forma inadecuada” en infraestructuras entre 1995 y 2016, más de la mitad (45,920 millones) corresponden a la Administración central, mientras que por comunidades, la Valenciana se sitúa en tercera posición (5.936 millones) por detrás de Catalunya (9.160 millones) y Madrid (7.723 millones). Lejos se encuentran regiones como Aragón (2.978 millones), Andalucía (2.657), Asturias (2.380) o Castilla la Mancha (1.530).
(Ampl.) Fomento asume que el Estado se quedará con las ocho autopistas en quiebra

El acceso a las autopistas radiales de Madrid
La Administración General del Estado

Entre los ejemplos de despilfarro en las inversiones de la Administración General del Estado destaca la alta velocidad: “muchos de los proyectos acometidos, más allá de los casos de corrupción desvelados o desconocidos, no responden a los criterios de rentabilidad social exigibles”. “Demasiadas estaciones millonarias, líneas cerradas, tramos abandonadas a mitad, líneas innecesarias, sobrecostes desproporcionados y desfases bajo sospecha”, explican los expertos. Desde 1992 se han invertido 42.000 millones de euros en este tipo de infraestructuras de los que calculan que 26.240 millones se han despilfarrado debido a unas “perversiones” comunes a la hora de definir recorridos, emplazamientos de estaciones o los modelos de gestión.

En carreteras, los expertos calculan que se han producido sobrecostes por valor de 5.952,6 millones de euros. La mitad de esta cantidad corresponde a las carreteras radiales de Madrid, con ocho autopistas de peaje construidas a partir de 2000 (710 kilómetros en total) que desde 2012 presentan suspensión de pagos. En este sentido, recuerdan que el Tribunal de Cuentas Europeo, tras examinar 24 proyectos beneficiados con los fondos Feder, emitió un informe en el que hablaba de malas prácticas al no prestarse suficiente atención a la rentabilidad de los proyectos; presentar previsiones de tráfico sobreestimadas y elegir autopistas cuando este tipo de carretera no era la más adecuado, advirtiendo de un incremento del coste medio respecto al previsto en un 23%.

El informe alerta sobre la escasa rentabilidad de algunos de los aeropuertos construidos en los últimos años, con el riesgo de que algunas de estos aeródromos tengan que cerrar si no reciben ayudas públicas continuas. Un 28% de estas nuevas infraestructuras “no eran necesarias”, la mayoría sufrió sobrecostes, algunos tenían un tamaño excesivo y las previsiones de pasajeros eran “excesivamente optimistas”. En lo que a los puertos se refiere, llaman la atención sobre la gran inversión pública infrautilizada del puerto exterior de A Coruña o la ampliación del puerto del Musel en Gijón.

También tienen un apartado específico las desaladoras, entre las que se encuentran los sobrecostes en las plantas de Torrevieja (290 millones) o Alicante (77,8 millones), así como los 23,7 millones generados por gestión fraudulenta en la depuradora de Emarsa, en Valencia. De igual modo, advierten del coste de la ineficiencia de la desaladora de Moncofa (49,1 millones) y Oropesa (55,4 millones) -ambas instalaciones están paradas por ausencia de demanda y por estar inacabadas las conducciones-, además de los 200 millones generados por el trasvase Júcar-Vinalopó, “ejemplo de despilfarro de dinero público”. Otro proyecto energético que reflejan es el almacén de gas Castor, “tal vez el mejor ejemplo no solo de despilfarro sino de patologías institucionales”.
Valencia confirma el interés de operadores por gestionar la Ciudad de las Artes y sacará “pronto” el pliego
Las comunidades autónomas

En cuanto a las inversiones de las comunidades autónomas innecesarias o sobrevaloradas se encuentran desde líneas de tranvía insostenibles (Jaén, Vélez-Málaga, bahía de Cádiz, Parla…) a proyectos singulares (Ciudad del Medio Ambiente de Soria, Ciudad de la Luz de Alicante, Ciudad de la Justicia de Madrid, Ciudad del Circo de Alcorcón); pasando por aeropuertos regionales (Ciudad Real, Castellón, Lleida, Huesca…); auténticas “cajas vacías” como la Ciudad de las Artes y las Ciencias o la Marina de Valencia; parques temáticos como Terra Mítica; infraestructuras culturales infrautilizadas o con sobrecostes extraordinarios (Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid)…

Mención especial merecen comunidades como la Valenciana, que optó por el impulso de grandes eventos para “situarse en el mapa”: “Tras una inversión documentada de, al menos, 5.225 millones en proyectos ejecutados (IVIE, 2010), el balance es negativo en términos de rentabilidad económica y social”.
Prácticas clientelares

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) cifraba en 2015 el volumen de contratación pública en España en 194.000 millones de euros anuales, de los que estimaba un coste de 47.500 millones al año (un 4,5 % del PIB) en desviaciones al alza en contratos públicos. Los autores del informe consideran imprescindible “erradicar todo tipo de prácticas clientelares y trato de favor a determinados grupos de presión”.

“Prácticas, culturas y reglas de juego que privilegian a determinados sectores económicos, erosionan el sistema democrático, deterioran el buen funcionamiento de las instituciones y comprometen de forma indebida gran cantidad de recursos públicos”, concluyen

https://www.eldiario.es/cv/Geografia-despilfarro-Espana_0_782172173.html

las decisiones de los politicos del PP PSOE ciudadanos Podemos

https://www.lasprovincias.es/comunitat/pantanada-tous-1982-20171014013327-nt.html

Tras el golpe, levantarse otra vez y comprobar que, en la mayoría de casos, se ha perdido todo tras la pantanada. Sólo queda el consuelo de la solidaridad que llega de todos los rincones de España y confiar en las ayudas estatales que se demoraron hasta 15 años. Pervive ese olor agrio a barro de varios días, con un color negro, testigo de la tragedia vivida. Y queda también el temido síndrome del 20 de octubre: cuando llueve con fuerza, el corazón de la Ribera se acelera y la mirada se dirige con preocupación al río Júcar y a la presa de Tous.

Las personas que vivieron la ‘pantanà’ conservan las escenas de aquella tarde del 20 de octubre como si hubiesen sucedido ayer. Contenedores y coches flotando, animales muertos, gente atrapada en las viviendas… «Peor que aquello sólo puede existir la guerra», afirman.
Bernardo Marcarell. Bombero «Impresionaba ver el nivel del agua y pasar por encima de coches»

El actual jefe del parque de bomberos de Alzira apenas llevaba un mes en el entonces llamado parque de la Ribera Alta-Valldigna cuando ocurrió el desastre de la pantanada. Las propias instalaciones de este servicio sufrieron la primera embestida del río y tuvieron que trasladarse a las dependencias del Ayuntamiento, lo que posibilitó, además, que salvaran el archivo municipal.

Bernardo Mascarell recuerda que salió a una inspección y, al desmoronarse la presa, se quedó aislado en un puente de la CV-50, desde donde contempló el incendio de la central de Hidroeléctrica y donde lo rescataron «los compañeros de la Cruz Roja del mar. Gracias a ellos pude acceder a Alzira y empezar la coordinación de los trabajos». Lo prioritario, «recoger a los enfermos, sobre todo a los 15 que necesitaban diálisis, y también a algunas embarazadas». Tenía entonces 24 años «y nunca pensé que mi bautizo como bombero sería con agua y no con fuego», confiesa. «Fue muy duro, yo era un novato. Impresionaba ver el nivel del agua, que alcanzaba la altura de un primer piso y pasar por encima de los coches que estaban aparcados en las calles», detalla.

A los tres días de la tragedia, cuando las aguas volvieron a su cauce, «la escena era horrible. Coches encima unos de otros, la gente tirando muebles y enseres y retirando el barro de sus casas… Las calles eran un gran basurero. Parecían escenas de la guerra», recuerda. «Prácticamente no daba tiempo a pensar, actuábamos», añade.
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Vídeo. Bernardo Mascarell se estrenó con Tous. En la imagen, con el traje que llevó en 1982, / T. R.

Fue una semana casi sin descanso «y con la gran preocupación de retirar los alimentos de los comercios y casas inundadas para evitar epidemias». Grúas y palas para intentar devolver la normalidad a la población. «Y el orgullo, con el paso del tiempo, de cómo nos unimos para ayudar», resalta al tiempo que confiesa que sigue «echando un ojo» al Xúquer cuando llueve.
Julio Pons. Maestro «Sonaba Mocedades en la radio cuando dieron el parte de evacuación»

Julio Pons, de Sumacàrcer, estudiaba Magisterio en Valencia en 1982. Compaginaba los estudios con el trabajo en un despacho y aquella mañana, como hacía todas las jornadas, llamó a casa para conocer si había llegado la beca de estudios. «Me extrañé de que mis padres no contestaran porque era pronto», relata. Fue entonces cuando se enteró de que los autobuses que iban a Alzira estaban regresando por las fuertes lluvias. «Pensé que las comunicaciones estarían averiadas», comenta. Pero en realidad el río Sellent se había desbordado y algunas poblaciones tenían problemas.

El momento de la rotura de la presa lo recordará siempre. «Eran poco más de las seis de la tarde y en la radio sonaba Mocedades con ‘Amor de hombre’ cuando interrumpieron la canción para dar el parte de evacuación», cuenta. Desde ese momento, con «la información confusa», personas procedentes de Càrcer y Cotes se reunían con él en un piso de estudiantes. «Estuvimos dos días sin saber prácticamente nada», dice. Hasta que Juan Rosell abrió el conservatorio de música para canalizar la ayuda de Valencia «y cogimos unas furgonetas a las que pintamos cruces rojas para llevar agua, comida y ropa».

De su regreso a Sumacàrcer recuerda que, al entrar a casa, vio a una veintena de personas comiendo en el comedor porque allí no había llegado el agua. «Me asusté mucho al no ver a mis padres pero me explicaron que estaban acogidos y que ellos estaban ayudando a limpiar», rememora. Como estaba en los scouts, el grupo abrió un local que se convirtió en ayuntamiento, farmacia y punto de recogida de alimentos durante un tiempo. «La desesperación era absoluta. Parecía una situación de guerra, sin luz ni agua corriente», añade.

«La pantanada de Tous fue una cicatriz que nunca se va a cerrar del todo en la Ribera. Fueron días muy tristes pero también tenemos el orgullo de que los pueblos resurgieran y se sobrepusieran a las circunstancias», resalta.
José Estellés. Sacerdote «Era el caos. ‘Qué hago, Señor’, me dije. Lloré por la desesperación»

El sacerdote José Estellés apenas llevaba diez días destinado a Càrcer cuando el teléfono le sobresaltó en aquella mañana de cielo plomizo. «Me avisaron de que venía una gran riada y que sería conveniente tocar las campanas», explica. Eras las 07.00 horas y el río Sellent ya bajaba con fuerza, desbordado, tras una intensa noche de lluvias y relámpagos. Aunque lo intentó, ya no pudo salir de casa y llegar hasta la iglesia debido a la fuerza del agua y la cantidad de objetos que arrastraba. Con la ayuda de una escalera consiguió subir a un techado de uralita y entrar al primer piso del edificio en el que residía. «Tuve que romper las cristales y colarme en la casa de un matrimonio con el que, desde entonces, mantengo una gran amistad», recuerda.

A partir de ese momento, la angustia y la falta de información (porque la radio, a la que todo el mundo se aferró, «no contaba nada») se convirtieron en las compañeras no invitadas de aquella mañana. Cuando la primera avenida de agua descendió, el párroco pudo acercarse hasta la iglesia Nuestra Señora de la Asunción. «Ver las cancelas en el suelo ya me hizo suponer lo que habría dentro, porque además el templo está en la parte más baja del pueblo», relata.

«Era el caos. ‘Qué hago, Señor’, me dije. Lloré por la desesperación», rememora con los ojos entrecerrados. La imagen del Cristo yacente, por ejemplo, se encontró flotando; el resto de tallas, al estar en alto, no sufrieron daños. Los nervios se apoderaron de él; había que intentar salvar «lo que se pudiera», como los libros parroquiales del siglo XVIII de Càrcer y Cotes.

Estellés, al frente ahora de la parroquia de Sant Pere de Xàtiva, describe que, sobre las cuatro de la tarde, empezaron los rumores sobre el desmoronamiento de la presa de Tous. «La gente empezó a desaparecer, tomó el camino hacia la montaña. Imágenes terribles. Recuerdo a una persona llevando a su padre a hombros para huir de lo que podía venir», detalla.

Pantanada de Tous: 33 años de la peor gota fría de la historia valenciana

Han pasado 33 años pero las heridas siguen abiertas. Más de mil litros por metro cuadrado en una de las peores gotas frías de la historia de la Comunidad Valenciana y cuarenta muertos no se borran fácilmente de la memoria. El 20 de octubre de 1982 las provincias de Valencia y Alicante sufrieron una de las peores inundaciones de su historia. De acuerdo con fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se calcula que tal día como hoy, las lluvias dejaron más de mil litros por metro cuadrado acumulados en Casa de Barón (Muela de Cortes).

La pantanada de Tous causó miles de damnificados, y dejó unos 300 millones de euros en daños materiales en agricultura, viviendas y redes viarias.

Imagen de la rotura de la presa de Tous en octubre de 1982

Como consecuencia de una ciclogénesis explosiva, la presa de Tous comenzó a desbordarse y pese a que abrieron las compuertas pasadas las siete de la tarde, la tragedia ya era inevitable. La crecida de agua alcanzó los 16.000 metros cúbicos por segundo. Las comarca de la Ribera Alta y la Ribera Baja fueron las más afectadas de una riada de la que ABC fue testigo. De hecho, las consecuencias de las lluvias torrecienciales fueron objeto de la portada de nuestro diario el 21 de octubre de 1982, aunque la foto hacía referencia a los destrozos en Alicante.

De hecho, la víspera se acumularon en la capital alicantina 220 litros por metro cuadrado en menos de veinticuatro horas. Un canditad que, según recuerda la Aemet, solo fue superada por la catastrófica riada de 1997 (270.2).

La portada de ABC resaltaba las «gravísimas inundaciones en Levante». Bajo una imagen de los coches arrastrados por las aguas en Alicante, el portadista ya apuntaba la «incertidumbre y confusión en Valencia». La tragedia se había consumado: «Fisuras en la presa de Tous y creciente peligro de reventón».

La falta de información llevó a la psicosis, publicaban los enviados especiales del diario. Mientras numerosas poblaciones se encontraban aterrorizadas por la llegada de la riada, otras -encabezadas por Alzira- ya estaban cubiertas por las aguas y a la espera de la evacuación de los más necesitados y de la llegada de aprovisionamientos de medicamentos, comida y, sobre todo, de agua potable. Unas labores de rescate que tan sólo se pudieron hacer por aire (a través de helicópteros) a por agua (con lanchas neumáticas).

La foto que abrió ABC el día 22 era reveladora : en ella se veía el lugar donde se asentaba el dique, del cual sólo quedaban unos restos, en el pantano. Estaba totalmente asolado. Además, se relataba cómo miles de habitantes de localidades como Alzira y Carcagente todavía permanecían en montañas cercanas a la espera de ser evacuados y que se estaban detectando conatos de pillaje en viviendas abandonadas por sus propietarios para huir de las aguas.

En esta jornada se inició la contabilización de las pérdidas humanas y materiales. Un total de veinticinco personas perdieron la vida como consecuencia de la riada.

https://www.abc.es/local-comunidad-valenciana/20151020/abci-aniversario-pantanada-tous-201510201113.html

Diez puentes se han desplomado en Italia en los últimos cinco años

La historia reciente de los puentes en las carreteras italianas está plagada de derrumbes y de víctimas. El Gobierno de coalición acusa de la catástrofe del viaducto Morandi de Génova a la incuria del pasado y la falta de mantenimiento. «Es intolerable que una tragedia de estas dimensiones se produzca en un país como Italia en el año 2018; esto no puede suceder en un país desarrollado», manifestó ayer el subsecretario de Infraestructuras, el genovés Edoardo Rixi, miembro de la Liga Norte, que puso el dedo en la llaga: «Alguno decía que se trataba de una tragedia anunciada». Precisamente, el ministro de Infraestructuras, Danilo Toninelli, del Movimiento 5 Estrellas, habla claramente de «escaso mantenimiento del viaducto» y de las infraestructuras en general.

La polémica está servida, porque, desgraciadamente, han sido varios los puentes que se han derrumbado en Italia en los últimos años, unas infraestructuras construidas en la misma época que el de Génova, en la década de los 60. Concretamente, diez puentes se derrumbaron en los últimos cinco años, en casi todos los casos con víctimas mortales.

Las causas fundamentales de los desastres estuvieron en que las construcciones eran viejas, la estructura de hormigón terminó por corroerse, fue insuficiente la inversión para su mantenimiento y no se sustituyeron estructuras obsoletas. Sin olvidar que muchas de estas construcciones se realizaron con la idea de «ahorrar» en tiempo y dinero, lo que terminó por debilitar y deteriorar antes de tiempo los puentes.

Hoy nadie duda de que el derrumbe de Génova se ha debido a causas estructurales. Actualmente, en el puente Morandi se realizaban algunos trabajos de mantenimiento. Estaba considerado una obra maestra de la ingeniería, pero nunca lo creyó el ingeniero Antonio Brencich, profesor de Construcciones de cemento armado en la Universidad de Génova: «En absoluto se trata de una obra maestra, sino de un fracaso de la ingeniería». Esta declaración la hacía a un canal de televisión en mayo de 2016, reflexión similar a la que poco después se publicaba en «Ingegneri.Info»: «La estructura ha presentado desde el inicio -se leía- diversos aspectos problemáticos, además del aumento de costes de construcción preventivos». En efecto, a lo largo de los años ha necesitado actuaciones extraordinarias, entre ellos la sustitución de los cables de suspensión a finales de los años 80 y principios de los 90.

«Tuvo que ser sustituido»

Ayer, el propio Brencich afirmaba que no había dicho nada extraordinario entonces: «Me limité a dar argumentos a lo que en Génova muchos, expertos y profanos, sostenían desde hace tiempo, es decir, que el puente Morandi tenía que ser sustituido y reconstruido».

Algunos especialistas señalan que se emplearon materiales no adecuados que terminaron por corroer la estructura de cemento armado. Pero el ingeniero Brenchich, que conoce muy bien el puente Morandi, explica así el derrumbe: «No se ha producido simplemente por el desgaste del cemento armado, el material que se utilizó para construirlo. El cemento armado puede durar siglos. El problema es que el puente tenía evidentes problemas de deterioro. En el puente Morandi se realizaron en los años 90 una cantidad enorme de trabajos. Se colocaron nuevos cables de acero, lo que era índice que se había producido una corrosión muy rápida en la estructura original».

https://www.abc.es/internacional/abci-diez-puentes-desplomado-italia-ultimos-cinco-anos-201808142109_noticia.html

¿a los pantanos de españa les va a pasar igual que el puente de italia ?

Los pantanos vierten agua por el deshielo y una tormenta de granizo colapsa El Pont

 

Actualizada 26/04/2018 a las 09:59

Los embalses del Segre y el Pallaresa, llenos y liberando hasta 155 metros cúbicos/segundo || La capital de la Ribagorça registró 61 litros/metro cuadrado en media hora y las temperaturas cayeron 20 gradosLos pantanos vierten agua por el deshielo y una tormenta de granizo colapsa El Pont

Los pantanos vierten agua por el deshielo y una tormenta de granizo colapsa El Pont

LLEIDA TV

Todos los pantanos de Lleida soltaron ayer altos volúmenes de agua para dejar espacio para el deshielo mientras que una espectacular tormenta de granizo colapsó El Pont de Suert y dejó 61 litros de agua y pedrisco por metro cuadrado en media hora. Además, en este lapso los termómetros cayeron de los 26 a los 6 grados. El Noguera Ribagorçana también se vio afectado por este episodio y su caudal aumentó de los 47 metros cúbicos por segundo a los 64 entre las 16.00 y las 19.00 horas. La tormenta empezó aproximadamente a las 18.00 horas y el pedrisco estuvo acompañado por fuertes lluvias, que colapsaron el alcantarillado y todas las tuberías de desagüe y provocaron inundaciones en sótanos y parkings, sobretodo en la zona más baja de la capital de la Alta Ribagorça. Los Bomberos recibieron siete avisos por la tormenta y actuaron en tres. Concretamente, en la biblioteca pública, en un parking privado en el que se llegó a acumular hasta un metro de pedrisco y enviaron una dotación a la calle Aigüestortes, donde detectaron un socavón en la vía, lugar al que tuvo que asistir la brigada municipal para restringir el paso a los vehículos y hoy los técnicos analizarán la calle para evaluar los daños.

El alcalde de El Pont, Josep Antoni Troguet, explicó que la tormenta no provocó a primera vista “daños graves” con la salvedad de pequeñas inundaciones en viviendas, que deberán bombear el agua.

 

Aparcamientos soterrados en El Pont acumularon de 70 centímetros a un metro de agua y granizo

 

Por otra parte, las altas temperaturas de los últimos días (en el llano alcanzaron los 29,9 grados en Seròs y Alcarràs y en el Pirineo, los 29,7 en Isona) han activado el deshielo y en la última semana las reservas de nieve en el Pirineo han pasado de 1.574 a 1.288 hectómetros cúbicos de agua, 286 hectómetros menos de los cuales buena parte han ido hacia los ríos. Los embalses se han llenado a consecuencia de este deshielo y ayer soltaban agua sin excepción, del orden de 100 a 155 metros cúbicos por segundo en el caso de los de Lleida. En las cuencas del Segre y del Noguera Pallaresa todos los embalses estaban por encima del 90% de su capacidad y la punta la alcanzó el de Sant Antoni (99,6%, con 226 hectómetros cúbicos de agua). Asimismo, los ríos registraron aumentos del caudal por las sueltas de agua de las presas. En Lleida ciudad, las compuertas de la Mitjana liberaron hasta 231 metros cúbicos de agua por segundo a primera hora de la mañana. Las lluvias de ayer, que seguirán el fin de semana, podrían reforzar el impacto del deshielo si las temperaturas lo permiten.

Ayer se registraron hasta 70 litros por metro cuadrado en El Pont de Suert a lo largo de la tarde y 8,8 litros en el Solsonès. El Pallars registró también lluvias, pero solo de 0,3 a 0,7 litros, según el Servei de Meteorologia.

“La granizada, de película, ha afectado a la zona baja del municipio”

El alcalde de El Pont de Suert, Josep Antoni Troguet, explicó ayer que “la granizada ha sido de película” y “ha afectado a la parte más baja del pueblo”. Algunos de los equipamientos públicos que se ubican en esta zona son la biblioteca o el polideportivo. En este último, “parecía que lloviera en el interior tanto como en el exterior”, aseguró Troguet. En la biblioteca, los Bomberos también tuvieron que actuar al inundarse los bajos del inmueble. El primer edil apuntó que este no es uno de los episodios en los que más ha llovido en esta localidad, aunque sí que es uno de los más importantes por lo que respecta a la piedra, puesto que en algunos puntos de la población se llegaron a acumular más de 70 centímetros de granizo, especialmente en las entradas de los garajes.

La banca española, atemorizada: cómo unos ‘papelitos’ han colapsado Argentina

Los fallos de la economía argentina se han precipitado y en una sola sesión el peso se ha desplomado más de un 13%. Aunque llegó a caer por encima del 23%, muy cerca del 25% que se depreció la libra esterlina en el famoso miércoles negro de septiembre de 1992. El ‘tsunami’ de la divisa sudamericana ha obligado al presidente Mauricio Macri a pedir un adelanto del rescate comprometido con el FMI. La tensa situación que vive el país ha arrastrado a distintas compañías españolas, entre ellas el sector bancario.

La banca española acumula más de la mitad de todos los activos que mantiene la banca extranjera en Argentina. En concreto, las firmas nacionales tienen en sus balances una exposición cercana a los 24.000 millones de dólares, sobre los 50.921 millones de dólares -43.222 millones de euros- del conjunto de la banca extranjera. El segundo país con mayor exposición a Argentina es EEUU, con 9.400 millones de dólares -8.100 millones de euros-.

El colapso de una divisa en una sola sesión, como el que ha sufrido el peso argentino, no es tan raro como podría parecer. En realidad, es una tendencia histórica bastante común y sigue unos pasos previos que pueden alcanzar hasta varios años. En primer lugar, se necesitan unos desequilibrios ‘macro’ que Argentina cumplía a la perfección debido a su dependencia del exterior y fuerte déficit. Por otro lado, los flujos deben virar, lo que ocurrió en 2014 con el aumento del valor del dolar. Por último, una subida de tipos que enfría la economía nacional hasta que un evento, la petición del rescate, desencadena toda la tensión acumulada anteriormente.
Fotografía Macri, Argentina
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Entre la maraña de sospechosos de la petición de ayuda por parte de Argentina, sobresale uno: las “Letras Intransferibles del Tesoro Nacional”. Como el acceso a los mercados financieros era muy limitado y la administración Kirchner estaba necesitado de dólares, debido a un déficit muy alto, se decidió inventar una especie de pagarés. La fórmula era la siguiente: el Banco Central de la República Argentina (BCRA) imprimía dichas letras, y a cambio recibía dólares.

Con el paso de los años, el Gobierno argentino empezó a abusar del uso de los mismos, disparando el endeudamiento de su propio banco central. En 2013, el volumen en el balance del BCRA de las letras intransferibles era de 279.668 millones de pesos argentinos; en 2017 el volumen de los mismos alcanza los 726.744 millones. Por lo que en apenas cuatro años, se ha triplicado su uso generando un agujero importante en el BCRA.

El uso masivo de dichas letras tiene dos problemas principalmente: por un lado, que su valor real es cercano a cero, puesto que están denominados en pesos -pese a que se cobraron en dólares- y la divisa se ha depreciado con fuerza. Por otro, es que suponen entre un 30 y un 35% de todos los activos que mantiene en balance el banco central. Dicho de otra manera, pese a lo que se refleja contablemente el banco central de Argentina está técnicamente quebrado, puesto que sus pasivos son muy superiores a sus activos reales.

La quiebra técnica del BCRA va más allá, puesto que la administración Kirchner -que todavía necesitaba más dinero- emitió otros ‘papeles’ financieros. Se trata de los “Adelantos para Financiaciones al Sector Productivo”, que eran pagarés a 12 meses, usados para financiar parte del gasto público. En este caso, al tener que ser pagados en un espacio más corto de tiempo obligaba al banco central a refinanciarlos continuamente, lo que disparó también su volumen en el balance del BCRA.
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Obviamente, su valor también es cercano a cero por la fuerte devaluación de la divisa y los altos tipos. Se debe recordar que al igual que las letras el interés, apenas pagan un 15% de intereses, mientras que los tipos ahora están ya en el 60%. Por lo que finalmente, el BCRA tiene en balance dos instrumentos que suponen algo más de un 40% de su activo que realmente no valen prácticamente nada.

¿Cómo salvar la situación?

El principal problema al que se enfrenta Argentina es que los inversores saben que el BCRA no tiene activos suficientes para mantener la divisas, puesto que no hay reservas suficientes. Lo único que pueden hacer las autoridades argentinas es aumentar los tipos, de hecho se han subido hasta el 60%, y esperar a que una inyección de dinero devuelva el equilibrio al balance del banco central.

En este caso, ocurre igual que cuando la banca quebró en España. Los bancos sufrieron una importante pérdida de sus activos, muchos créditos no se podían devolver, por lo que no tenían capacidad de generar suficientes recursos para devolver sus pasivos. La situación se consiguió arreglar con una inyección de dinero que permitió equilibrar las cuentas bancarias; en este caso la solución parece la misma. Es más, si se suma la cantidad de “Letras Instranferibles” y adelantos y se transforman en dólares, da una cifra similar a los 30.000 millones que en un principio había pedido Macri, aunque a medida que la moneda se ha depreciado todavía más se han llegado a pedir los 50.000 millones.

https://www.lainformacion.com/empresas/banca-argentina-kirchner/6380627

El caso del máster de Cifuentes demuestra que la universidad pública está corrompida” la de valencia

“Han convertido esta universidad en el basurero académico del PP”: indignación entre docentes de la Rey Juan Carlos
“La Lomce es una ley aberrante e inconstitucional”
ETIQUETAS: el máster de Cifuentes, universidad

José Carlos Bermejo es catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Santiago de Compostela. En su libro titulado Rectores y privilegiados. Crónica de una universidad(Ed. Akal) analiza la gestión de los campus españoles. Llega a asegurar que los máximos dirigentes académicos han conseguido construir un muro protector que les garantiza “opacidad absoluta”. En una entrevista con eldiario.es analiza las circunstancias que generan un ecosistema que ampara presuntas irregularidades, como las del caso del máster de Cristina Cifuentes y Pablo Casado.

¿En qué consisten los privilegios de los rectores que destaca en el libro?

Los rectores son los únicos cargos públicos que tienen poder ejecutivo, judicial y legislativo a la vez. Es evidente que tienen poder ejecutivo porque tienen el poder del cargo. Las universidades viven en un auténtico caos de normas, sus reglamentos internos modifican la ley estatal; aunque eso no se pueda hacer, se hace. Por otro lado, tienen capacidad legislativa, ya que se elaboran la normas a través de los organismos que ellos controlan. Por último, tienen capacidad judicial. En los campus se pueden abrir expedientes disciplinarios y llegar a pedir la expulsión de un catedrático. Por ejemplo, en un caso de abuso sexual el rector nombra a un juez instructor, que normalmente es un profesor. Este abre una investigación, propone la pena al rector y el rector la ejecuta directamente.

En los casos del máster de Pablo Casado y Cristina Cifuentes también ha quedado patente la autonomía que tienen los directores de institutos vinculados a las universidades, como en el caso del Instituto de Derecho Público de la Rey Juan Carlos…

Sí, hay una estructura legal y otra de poder económico. En la Universidad te puedes encontrar a una persona que tiene un millón de euros para un proyecto de investigación y un departamento con 60 profesores y un presupuesto de 1.500 euros. ¿Por qué pasa esto? porque la ley dice que los doctorados son organizados por los departamentos y la docencia depende de las facultades. El poder real no está en la facultades, que sí tienen unas funciones establecidas por la ley. El poder lo tienen una serie de organismos, como las escuelas de doctorado, los institutos de investigación y los grupos de investigación, que no están amparados por la ley y se están comiendo todo el dinero de la Universidad.

Los privilegiados son los que tienen el dinero público. Esa gente monta estructuras de poder autónomas; no solo sucedió con el instituto de la Rey Juan Carlos. Son muchísimos. Los privilegiados son profesores que tienen unas cantidades de dinero asombrosas.

¿Cómo repercute esta gestión en la rutina universitaria?

La Universidad tiene una serie de tumores jurídicos que son esas instituciones que cada vez absorben más dinero, y esa gestión termina afectando a los servicios comunes. Por ejemplo, prácticamente ninguna universidad invierte en mejorar la red de residencias universitarias y bibliotecas. Todo el dinero se desvía a proyectos de investigación que gestionan docentes de una forma muy particular. Los que predican que hay que destinar dinero a la investigación, también están diciendo que se retire inversión en bibliotecas, residencias, facultades nuevas…. y que se apueste por edificios-chiringuitos para un particular o para un grupo, que son los que se están apoderando de toda la Universidad. Eso es así en toda España.

¿Qué papel juega la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) en estos casos?

No están haciendo nada. Los rectores son los responsables de todo lo que pasa en la Universidad, así mantienen sus privilegios. España es el país de Europa que tiene más profesores universitarios por habitante. La Universidad española tiene el doble de docentes funcionarios que impartimos Historia que Francia. En Alemania dos de cada tres chicos menores de 18 años optan por la Formación Profesional, en España se van a la Universidad. En nuestro país es nula la diferencia de sueldo entre un titulado universitario y uno que no lo es, mientras en Alemania un universitario gana tres veces más.

En España están contratando a ingenieros por mil euros. Los rectores están convirtiendo la Universidad en el lumpenproletariado, contratando profesores a 400 euros. Un ayudante doctor gana entre 1.200 y 1.500 euros, con una edad media de 40 años y con una tesis, multitud de publicaciones y una estancia en el extranjero. Hace muchos años que no se sacan plazas de catedráticos y titulares.

La CRUE, sindicatos y patronal solicitaron al Congreso una nueva ley universitaria. El ministro Pedro Duque se comprometió a desarrollar esta normativa antes de que termine la legislatura, ¿qué futuro tiene esta propuesta?

No va a ir a ningún lado porque tiene que ser orgánica, necesitan dos tercios de la Cámara y no lo van a conseguir.

¿Qué tendría que contemplar el articulado de esta propuesta?

Habría que plantear una solución para evitar el caos generado por la burocratización de la Universidad. En la de Santiago somos 2.000 profesores y 1.300 administrativos. El barullo de papeles es gigantesco y generado por la reforma de Bolonia, que se ha hecho mal porque los grados tenían que ser de tres años y no de cuatro. Las universidades son monstruos donde los jóvenes están destinados a caer al precipicio. Les están contratando en condiciones laborales infames.

También tendrían que decidir si les entregan las universidades a las comunidades autónomas o les quitan la autonomía. Los campus abogan por la movilidad y la internacionalización, pero yo que soy catedrático, no me puedo mover a ninguna universidad gallega. Soy un esclavo de mi Universidad. Se lo tienen que tomar en serio. Hay dos soluciones: hacer una ley nueva y que se consigan poner de acuerdo de una vez. Pero no creo que lo vayan a conseguir.

Usted plantea en el libro que algunos políticos se sienten atraídos por el “prestigio social” que conlleva ser profesor de un campus prestigioso, ¿qué relación existe entre política y Universidad?

¿Qué te acredita como político? Tu pasado. Felipe Gónzalez era abogado laboralista en la clandestinidad, hay legitimidad porque viene de una lucha política. Eso hoy en día es imposible. Como los políticos no tienen prestigio y están todos bajo la sombra de la corrupción, relacionan ese reconocimiento con sus títulos académicos o supuestos títulos académicos. ¿Por qué quieren tener títulos académicos? No es necesario. ¿Por qué tienes que ser profesor para ser político? Puedes ser político sin ser profesor y ser muy competente en tu campo.

El aura intelectual, que también cultiva mucho Podemos, consiste en plantear que le tienen que escoger porque es un intelectual. No, no es así. Hay que escogerle a usted si va a ser un buen político. Que muchos profesores quieran ser políticos demuestra el poco prestigio que tiene la Universidad en España.

¿Cómo valora los casos Cifuentes y Casado?

Creo que es anecdótico. Se hacen un montón de favores de ese tipo. Lo de Cifuentes es menos grave que se cree una cátedra para una persona determinada, a la que están dando sin tener mérito alguno el mayor nivel académico. Me parece mucho más grave lo que sucedió con el rector anterior de la URJC. [Fernando Suárez] hizo sus plagios con un equipo destinado a proyectos de investigación y pagado con fondos públicos. Montó toda su carrera con plagios. Eso es gravísimo.

En ninguna Universidad del mundo ni Cifuentes ni Perico el de los palotes obliga a un catedrático a firmar un acta falsa, son ellos los que se ofrecen. La corrupción se oferta, no se demanda. Los trabajos plagiados son muy frecuentes, los chanchullos en los másteres son frecuentes. Si las universidades se gastan millones de euros en comprar programas antiplagios, acredita que ese mal existe.

¿Qué significa que este caso haya sucedido en una Universidad pública?

Demuestra que la Universidad pública está corrompida hasta las cachas y que a Cifuentes le hicieron un favorcito. Ese máster no tiene ningún reconocimiento internacional. No sé si quería hacer una tesis con él. ¿Qué demuestra? La estupidez de los políticos, que se quieren poner la medallita de que tienen un aura intelectual. No sé por qué.

Demuestra que en un sistema corrupto la corrupción se ofrece. A mi ni dios me obliga a poner una matrícula en mi asignatura porque el que prevarica soy yo. Si lo hago es porque soy tonto y no tengo dignidad, y un jefe indigno me dice que lo haga. Demuestra que la universidad está corrupta estructuralmente. En el caso de la URJC se demuestra con un rector que ha tenido una carrera basada en plagios [Fernando Suárez] tiene cuatro sexenios reconocidos por la ANECA a base de plagios. Si las universidades tuviesen dignidad como instituciones, estos casos no serían inimaginables.

En mayo el Banco Santander organizó un encuentro con 600 rectores y representantes académicos de todo el mundo, ¿qué relación mantienen bancos y estas instituciones académicas?

El Santander hace un negocio increíble en la Universidad. En los campus iberoamericanos han conseguido apoderarse de los edificios e ir montando universidades-chiringuitos con matrículas muy altas, que eso es también un negocio. Las universidades públicas se financian con dinero del Estado. La de Santiago llegó a deber todo su presupuesto ¿Quién prestó el dinero? Antiguas cajas de ahorro y el Santander. Los bancos son el sustento de la Universidad, como la soga es el sustento del ahorcado. En el caso de los campus públicos, saben que no van a quebrar porque son estatales. Es un triángulo: el Estado da el dinero a las universidades públicas y los bancos las endeudan y se apoderan de ellas.

Los privilegiados son los que se quedan con el dinero. No puede ser que haya profesores que tienen gastos brutales en dietas, en EEUU les llaman jetprofessor porque se pasan el día viajando. A nosotros nos recortaron [en la Universidad de Santiago] para pagar la deuda de institutos de investigación, mientras las bibliotecas de muchas universidades están muertas y no se compran libros.

https://www.eldiario.es/sociedad/el_master_de_Cifuentes-universidad_0_804220118.html

Pedro Sánchez S.L, agencia de colocación y enchufes

El líder socialista ha tardado muy poco tiempo en superar con creces la conducta cesarista, endogámica y de nepotismo que censuraba a los líderes de los demás partidos
EL Gobierno de Pedro Sánchez se ha convertido en una rutilante agencia de colocación de personas que le fueron fieles cuando su partido lo defenestró, de amigos que han accedido a los escalones intermedios de la Administración y, muy especialmente, de miembros de la dirección federal de su partido.

De hecho, más de la mitad de su Ejecutiva ha accedido tras la moción de censura a cargos públicos de relevancia con sustanciosos salarios para una legislatura que, según comprometió Sánchez en el Congreso, sería corta porque su objetivo era convocar elecciones.

Pero es evidente que, salvo catástrofe política para Sánchez, no será así. Incluso, miembros del Gobierno han desmentido a su propia portavoz, Isabel Celáa, tras haber admitido que, sin techo de gasto y sin presupuestos generales, Sánchez manejaba la opción de convocar comicios.

Como subraya ABC en su editorial, este 12 de agosto de 2018, el enchufismo benefactor de simpatizantes de Sánchez ha llamado la atención porque La Moncloa ha elevado de una forma innecesaria la dotación económica para la creación de puestos de confianza y asesorías, como ningún otro Gobierno lo había hecho antes en democracia ( Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, la ‘enchufan’ ahora en el Instituto de Empresa).

Además, muchos de los nuevos altos cargos no tienen ninguna experiencia de gestión de recursos públicos si nos atenemos a sus propios currículos profesionales. Más aún, desde comienzos de junio, la actividad del partido como tal se ha convertido en un erial, toda vez que Sánchez ha preferido premiar a quienes le acompañaron durante su travesía del desierto hasta que recuperó la secretaría general del PSOE.

Las direcciones de Correos, Paradores, el CIS, las embajadas «políticas» de relevancia, Red Eléctrica y la Sepi, Renfe, delegaciones del Gobierno y un innumerable núcleo de cargos públicos han sido copados, y en casos concretos muy significativos, por personas cuya cualificación para su gestión ha sido puesta en duda por la oposición.

A Sánchez, las exigencias ciudadanas de una Administración que no esté innecesariamente sobredimensionada parecen importarle poco. Tampoco las graves consecuencias de engordar el déficit público, o gastar a manos llenas la caja del Estado.

De hecho, el PSOE ya ha anunciado el diseño de una nueva política basada en el incremento de impuestos que volverá a penalizar a la clase media con tal de mantener una gestión económica expansiva, simular que actúa fiscalmente contra las élites, y repetir sin cesar que será el presidente que acabe con la austeridad y los recortes.

Pero a la hora de la verdad La Moncloa no ha dejado sin colocar a personas con las que Sánchez cree tener deudas morales o de agradecimiento personal.

Sánchez ha tardado muy poco tiempo en superar con creces la conducta cesarista, endogámica y de nepotismo que censuraba a los líderes de los demás partidos, dejando tras de sí una estela de agravios, venganzas y favoritismo que empieza a ser cuestionada ya hasta en sectores del PSOE.

http://www.periodistadigital.com/opinion/politica/2018/08/12/pedro-sanchez-s-l-agencia-de-colocacion-y-enchufe.shtml